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jueves, 8 de mayo de 2014

21ª etapa La Carolina-Santa Elena

13 de abril de 2014

Distancia: 14,50 km.
Desnivel+: 315 m.
Desnivel-: 161 m.
Tiempo total de marcha: 3 h. 7 m.
Media total: 4,5 km./h.
Señalización: Buena
Valoración: 7,5




Hemos desayunado en la cafeteria del mercado de abastos, a pesar de ser domingo hay bastante ajetreo, un grupo de costaleros desayuna con gran estruendo, son los nervios de la primera procesión que sale a primera hora de la mañana de este domingo de Ramos.
Saliendo de La Carolina
Atravesamos parte de La Carolina hasta llegar al hotel Restaurante la Parada, que es donde comienza esta etapa. Seguimos una carretera que circumbala La Carolina por el oeste, que va paralela a la autovía A 4. La dejamos para girar a la izquierda y entrar en un polígono industrial antes de salir de la ciudad donde cogemos una estrecha  carretera que se dirige hacia una zona de recreo, extensos prados para el ganado vacuno a ambos lados con restos de antiguas minas, del trazado del viejo ferrocarril minero y de un viejo viaducto en ruinas.
Finca de la Rosa
 En el descenso por la carretera abrimos una cancela a la derecha y penetramos en los prados de la finca de la Rosa, siguiendo un carril, el ganado bravo descansa en las zonas más altas, nosotros caminamos junto al arroyo de los Tramposos lejos de las reses bravas, alcanzamos la vieja infraestructura ferroviaria que seguimos un poco a la derecha, luego la abandonamos para remontar, abrir una cancela y salir del prado a un camino entre alambradas con más explotaciones ganaderas.
Arroyo de los Tramposos
 
Plataforma del viejo ferrocarril minero
 
Restos de antigua mina
A la izquierda dejamos los restos del castillo de las Navas de Tolosa famoso por su batalla donde Alfonso VII derrotó a los almohades de Al-Nasir. 

Castillo de las Navas de Tolosa, al fondo La Carolina
Al llegar a una nueva finca, tomamos un camino que la rodea por la izquierda que sube a un pinar y poco después a una carretera que seguimos durante tres kilómetros, la J 5030, bonitos paisajes de Sierra Morena destacando de vez en cuando alguna de las chimeneas que servían de desaireadores en las viejas minas.


 Al llegar a una curva a la izquierda, el Puente de la Aliseda cruza el río de la Campana, nosotros no cruzamos, abandonamos la carretera y remontamos el río por su margen izquierda por una refrescante zona, que va a salir al área de recreo de La Aliseda, donde varias familias, al ser domingo disfrutan de un magnífico día de campo.
Río de la Campana
 
La Aliseda
Al salír de La Aliseda el camino se convierte en carril subiendo por zona de pinos hasta llegar a un cortafuegos que seguimos a la izquierda, es el viejo camino que viene de La Carolina y que se dirige a Santa Elena.

Camino a Santa Elena
 Nos vamos acercando a esta última localidad del Gr 48 y fin de nuestra travesía. El camino desemboca de nuevo en la carretera J 5020 que cruza sobre la autovia A4 para llegar a las primeras casas de Santa Elena y fin del recorrido. 

 
Santa Elena, principio y fin del Sendero de Sierra Morena
Unas fotos para el recuerdo y un
 café con los amigos ingleses antes de despedirnos, ahora queda el viaje de vuelta, cada uno a su lugar de residencia. Nos volveremos a ver por los caminos.

viernes, 2 de mayo de 2014

20ª etapa Baños de la Encina-La Carolina

12 de abril de 2014

Distancia: 23,92 km.
Desnivel+: 573 m.

Desnivel-: 371 m.
Tiempo total de marcha: 6 horas
Media total: 4,1 km./h.
Señalización: Buena
Valoración: 7,5




Después del desayuno en el hotel Palacio Guzmanes, s
alimos de Baños de la Encina: Patrick, Jacqui y yo y lo hacemos por la calle Linares, al final del pueblo parten algunos carriles asfaltados desde la carretera principal, una flecha direcciónal del Pr-A  289 nos indica el camino hasta el Yacimiento Verónica, seguimos pocos metros el asfaltado, enseguida nos desviamos hacia un camino a la izquierda que penetra en un olivar lo cruzamos y salimos a campo abierto donde el camino asciende hasta un pinar.
Calle Linares
 
Baños de la Encina, al fondo el castillo
Al llegar arriba tomamos una cómoda pista con vista a ambos lados de la sierra que pasa junto a varias explotaciones ganaderas sobre todo de vacas y reses bravas, tenemos que cuidar de no expantar al ganado, nuestros perros están acostumbrados y no se asustan al pasar entre ellos y a su vez si los perros no ladran el ganado se mantiene tranquilo.
Parte alta de la sierra
 Al llegar al arroyo del Rumblarejo, dejamos la pista y seguimos un sendero que va junto al arroyo por una bonita zona, un grupo de ciclistas se cruzan con nosotros.
Junto al arroyo del Rumblarejo
 La sierra se encuentra en su máximo esplendor en primavera, la jara florecida al igual que los cantuesos y la retama, donde se mezcla el color blanco con el amarillo y el morado dan ese contraste al verde intenso de la dehesa. Pasamos junto a un grupo de caballos en semilibertad y  hacemos una parada para descansar junto a ellos.

 La etapa de hoy penetra en la sierra Morena profunda donde no existen ni carreteras ni bares ni restaurantes, solamente ganado y grandes fincas a ambos lados del camino, cruzamos con un jinete que pasea con su caballos nos indica que hay un gran rebaño de ovejas y más adelante reses bravas.
Añadir leyenda
 Pasado el rebaño llegamos a la Casa del Quinto donde hay varios trabajadores del campo conversando animadamente, damos los buenos días y atravesamos una portilla para entrar de golpe en una zona de reses bravas, normalmente las reses bravas en el campo suelen huir, pero ahora están en época de cría y el instinto de protección hace que estén un poco alteradas. 
Rebaño junto a la Casa del Quinto
Los grupos de animales corren de un lado a otro y de delante atrás y la angustia se pone en nuestra garganta y no nos deja respirar hasta que no pasamos la última res, tengo algunos kilómetros recorridos pero es la primera vez que cruzamos entre ganado bravo sin vallas ni alambradas entre nosotros.

Dehesa del encinar de los Cuello

 Entramos en un camino vayado a ambos lados, es el camino del Centenillo, buen camino para avanzar, aunque a veces pequeños grupos de vacas en espacio reducido como el ancho de una cañada hace que cuidemos de nuestros perros para que vayan tranquilos. Llegamos a la casa que da nombre a la Dehesa del Encinar de los Cuello, también con ganado bravo con el que también cruzamos pero ya vamos cogiendo experiencia y lo vamos llevando más tranquilo. Al salir de la finca hacemos una parada para descansar y comer, Lily y Tonto disfrutan jugueteando entre la hierba.


Ya tenemos a la vista las casas de La Carolina, un buen camino nos va llevando poco a poco en pequeños sube y baja, entre nuevas explotaciones ganaderas hasta esta localidad que fue famosa por sus minas de galena.
La Carolina
 Al llegar a la carretera la tomamos a la derecha bordeando la ciudad hasta alcanzar la calle Camino de Baños por donde entramos hasta el centro, junto al ayuntamiento.
Rotonda en La Carolina
Buscamos la pensión Los Jardineros en la parte alta del pueblo junto al mercado.
Salimos a dar una vuelta y recorrer esta población minera, la cena la hicimos en un mesón de tapas y raciones en el centro de la ciudad.

Alojamiento Pensión Los Jardineros 5
Meson: 6
Desayuno: Cafeteria del mercado de abastos 7